Me cuesta deshacerme de tus recuerdos pese al daño que me provocas después de tantos meses, es increíble cómo el amor puede con el odio. No creo en eso de que el amor se convierte en odio, rabia sí, odio nunca, amor y odio son palabras cruzazas, opuestas. Ahora que estaba el camino lleno de luces parece que reapareces de la nada para apagármelas con todas tus fuerzas, y lo peor de todo es que parece que te encanta. Pero esta vez no vas a conseguirlo, porque he aliñado mi alma, de amistad….de esperanza…de amor…de alegrías… y nadie podrá con ellas. Hace tiempo he empezado de cero y la gente que más me conoce, seguro que se ha dado cuenta. Y este simple cambio se debe a todas las hostias que me he pegado con mis esperanzas hacia a tí, aún viendo cómo parecías disfrutar cuando me contabas tus cosas y me escuchabas llorar, gracias a que varias personas me abrieron los ojos, alguien me dijo que a veces soy demasiado “inocente” y contigo, pequé de ello demasiadas veces, pero ya has destruido toda mi inocencia. Las pocas luces que hace tiempo me quedaban sólo pretendían alumbrarte el camino para que pudieras volver, pero ahora están todas muertas, han nacido otras nuevas que han jurado impedirte pasar, llegando a apagarse para ti. Orgullosa me siento de escribir estas palabras y de poder decir, este es el punto y aparte.
aidi, una frase de jarabe de palo y mi rencor.
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1 comentario:
¿Que el amor no se convierte en odio? Eso lo dirás tú. Vamos, en menos de lo que dura un suspiro.
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